¿Qué es PROPAR?
Programa de Prevención para Padres de Adolescentes en Riesgo (PROPAR)
PROPAR es un programa diseñado para capacitar a terapeutas en la enseñanza de técnicas específicas de manejo conductual a padres de adolescentes. El objetivo es reducir conflictos familiares, establecer un ambiente donde las reglas sean claras y consistentes, y disminuir así el riesgo de consumo de sustancias adictivas en los jóvenes.
Este programa, creado como parte de un proyecto de doctorado de la Facultad de Psicología de la UNAM, fue desarrollado y probado en varios Centros de Atención Primaria en Adicciones del Distrito Federal. Basado en el Módulo de Orientación para el Manejo de Problemas en la Infancia y la Promoción de la Salud Familiar, el PROPAR busca no solo prevenir el consumo de sustancias, sino también contribuir al cambio social.
La educación es fundamental para mejorar el tejido social, especialmente en lo que respecta a la salud física y mental. PROPAR no es solo un programa de prevención, sino una herramienta para fomentar conductas adecuadas y reducir las inadecuadas, creando un impacto positivo que se transmita de generación en generación.
Esperamos que, con este programa, podamos contribuir a un futuro mejor, recordando que nuestras conductas hoy determinan nuestro mañana.
¿Por qué trabajar con padres de adolescentes en riesgo?
El consumo de sustancias adictivas en adolescentes está influenciado por diversos factores de riesgo, muchos de los cuales están relacionados con la dinámica familiar. Estudios del National Institute on Drug Abuse (NIDA) y otros investigadores han identificado factores como la falta de supervisión parental, la violencia doméstica, problemas escolares, y el consumo de sustancias por parte de los padres como elementos que aumentan el riesgo en los jóvenes.
Investigaciones en México han mostrado que la baja comunicación entre padres e hijos y la falta de apoyo familiar están asociadas con un mayor riesgo de conductas problemáticas, como el consumo de drogas y alcohol. Además, se ha encontrado que el entorno familiar juega un papel dual, tanto como factor de riesgo como de protección.
Por ello, es fundamental involucrar a los padres en programas de prevención, enseñándoles técnicas de manejo conductual que les permitan establecer reglas claras, aplicar sanciones de manera consistente, y reforzar las conductas positivas. Estas habilidades son esenciales para reducir los conflictos familiares y proteger a los adolescentes del riesgo de consumir sustancias.
¿Adolescentes en riesgo?
La adolescencia es una etapa crítica donde se acumulan factores que pueden llevar a conductas de riesgo, como el consumo de sustancias adictivas, que impactan negativamente en la salud, la familia y la sociedad. Según Jessor (1992), el concepto de riesgo se asocia con la probabilidad de desarrollar problemas que comprometen la calidad de vida y la salud.
Estudios han identificado que los adolescentes en riesgo suelen compartir antecedentes comunes, como problemas familiares, fracaso escolar, y exposición a entornos con altos niveles de estrés y falta de apoyo. El modelo ecológico de Brofenbrenner (1979) sugiere que estos factores de riesgo se interrelacionan con la influencia de la familia, los pares, y la comunidad, aumentando la vulnerabilidad de los jóvenes.
Capuzzi & Gross (2004) señalan que el riesgo es un proceso dinámico, donde los adolescentes se mueven dentro y fuera de situaciones peligrosas dependiendo de su contexto personal, social y familiar. Factores como la falta de apoyo educativo, la dinámica familiar disfuncional, y la presión de los pares son determinantes en el desarrollo de conductas problemáticas.
En resumen, no es un solo factor, sino la interacción de múltiples factores en distintos ámbitos de la vida del adolescente, lo que contribuye al desarrollo del riesgo y las conductas problemáticas en esta etapa crucial.
Aplicación del PROPAR
El programa consta de los siguientes tópicos y objetivos particulares
Admisión
Se evaluará si los padres cumplen con los criterios de inclusión en el programa y se identificarán las conductas específicas a modificar (conductas objetivo).
Evaluación de la conducta
Los padres aprenderán a observar y registrar las conductas objetivo de la intervención, tanto las adecuadas como las inadecuadas.
Diagrama de manejo conductual
Se guiará a los padres en el uso de las técnicas a revisar durante el tratamiento a través de un diagrama de flujo.
Cómo incrementar conductas adecuadas
Los padres aprenderán a fomentar conductas adecuadas utilizando diversas técnicas de refuerzo positivo.
Reglas de aplicación de consecuencias
Los padres aprenderán y aplicarán las reglas del refuerzo y el castigo (consistencia, efectividad, inmediatez y variabilidad) para aumentar las conductas adecuadas de sus hijos y reducir las inadecuadas de manera efectiva.
Reducir y eliminar conductas inadecuadas
Los padres aprenderán y aplicarán técnicas efectivas para reducir las conductas inadecuadas de sus hijos, utilizando el castigo tipo II (pérdida de privilegios). Este proceso se llevará a cabo preferentemente en dos sesiones.
Análisis funcional de la conducta
Los padres aprenderán a realizar un análisis funcional de la conducta de sus hijos, permitiéndoles observar detenidamente tanto las acciones de sus hijos como las propias. Además, identificarán y corregirán errores en la aplicación de contingencias.
Negociación y convenios
Los participantes aprenderán y aplicarán técnicas de negociación y acuerdos para reducir conductas inadecuadas e incrementar conductas adecuadas.
Evaluación post tratamiento
Se utilizarán instrumentos para evaluar el cambio efectivo en padres e hijos, y se proporcionará retroalimentación al respecto. Este proceso incluirá dos sesiones para los padres y una para los hijos.